Mujer

Eras aquella mujer que me hizo sonreir
aquella que apareció en el aula del atardecer. Aquella mujer con ojos risuenos y palabra jovial.
Con la que crucé mis primeras palabras subiendo la cuesta arriba haciéndolas nuestras: Sí yo también…decíamos
Aquella mujer que sentada a mi lado me hacía perder la concentración..
Aquélla mujer que en la salida ya anochecida me esperaba en la oscuridad y no supe ver

ENCUENTRO CON EL SUEÑO

El sueño en el que la instantanea tiene una cadencia que da sentido y significación a todo. Y  ademas nada concluye, en el sueño de Peter…

“Peter decidió emprender el camino hacia el sueño del que acababa de despertar. Sin embargo, nada había sucedido todavía…

No, no puedo olvidar
lo que sucedió;
lo recuerdo
como si fuera
hoy mismo,
ahora…
Aquella noche,
cuando abrí mi puerta
allí estabas tú:
apareciste de golpe,
como una luz
de la nada,
de la oscuridad;
tus ojos vibrantes,
tu cabello dorado,
tu rostro luminoso..
Y de pronto:
tu “hola”
tambien el mío,
el nuestro
que nos inundó de presencia…
Aquella noche,
todo sucedió en un instante,
un instante que,
quisiera que fuese eterno”

Kh

FANTASMAS DE ROCA

La inutilidad de corazones de piedra que sólo sienten las ruedas que ahogan la vida…

¿Conoces a alguien de piedra? ¿Tan indiferente? ¿Seres que ni siquiera transpiran? Holocaustos andantes emiten miradas radioactivas, laten pupilas nucleares. ¿Quién hizo la roca talló al firmamento, una especie de Dios contradictorio creó a los opuestos cómo parte del presunto equilibrio? …o ¿Ningún Dios, solo causalidad y el resultado fue el mismo, abismos donde disfrazamos […]

FANTASMAS DE ROCA

 

REVOLUCIONES

TANKA Declarémosle la guerra a los miedos seamos gruta pétalo que declama bumerán de ventisca Cada minuto que fenece es el instante de la moraleja agonía inmerecida talando a la verdad. Me dormí con la palabra “Temor” entre la boca …y desperté alucinando en un sueño ajeno. Reconocí al fantasma de añejas heridas inconsciente colectivo […]

REVOLUCIONES

Ulises

ULISES Poema de Alfred Lord Tennyson (1809-1892)

He allí el puerto; el barco hincha la vela; crecen las sombras en los anchos mares.

Marineros míos, almas que os habéis afanado y forjado junto a mí, que conmigo habéis pensado, que con ánimo de fiesta habéis recibido el sol y la tormenta y les habéis opuesto frentes y corazones libres: sois viejos como yo; con todo, la vejez tiene su honor y sus esfuerzos; la muerte todo lo acaba, pero algo antes del fin ha de hacerse todavía, cierto trabajo noble, no indigno de hombres que pugnaron con dioses. Ya se divisa entre las rocas un parpadeo de luces; se apaga el largo día; sube lenta la luna; el hondo mar gime con mil voces.

Venid amigos míos, aún no es tarde para buscar un mundo más nuevo.

Desatracad, y sentados en buen orden amansad las estruendosas olas; pues mantengo el propósito de navegar hasta más allá del ocaso, y de donde se hunden las estrellas de occidente, hasta que muera.

Puede que nos traguen los abismos; puede que toquemos al fin las islas afortunadas y veamos al grande Aquiles, a quien conocimos.

Aunque mucho se ha gastado mucho queda aún; y si bien no tenemos ahora aquella fuerza que en los viejos tiempos movía tierra y cielo, somos lo que somos: corazones heroicos de parejo temple, debilitados por el tiempo y el destino, más fuertes en voluntad para esforzarse, buscar, encontrar y no rendirse.

En mi árbol de Luna

Habitas en la fuente de mis ríos

en ansias inflamadas

en la fuente de mis anhelos

donde eres diosa

de mi árbol de luna

Habitas en la rosa

belleza donde me miro

en mi árbol de luna

que corre entre mis venas,

Eres diosa

con semblante de muchacha

eres ninfa

que habitas en mis bosques,

ríos y fuentes

Kh

El mal de Don Quijote por Raúl Pompeia

«Fue llevado un día ante el doctor X…, [psiquiatra] notable de Río de Janeiro, un curioso enfermo, víctima de una singular manía….

»—Es preciso extraerlo —raciocinaba el loco—. El corazón es una víscera absolutamente tonta… No pasa de ser un estúpido fuelle, que sopla sangre por las arterias, en lugar de aire… La ciencia puede cambiarlo por un aparato cualquiera, que lo sustituya en su función de centro circulatorio, evitando, con todo, las regalías morales de que disfruta la tal víscera que he mencionado.

»”… Si el corazón se contentara con su papel fisiológico de fuelle, de bomba de compresión, y se estuviese allá, modestamente, en el fondo de su cárcel de costillas, trabajando oscuro y honrado en sus diástoles y sístoles, no exigiría que se me extrajese, como un obstáculo que me corrompe el organismo y la vida; pero el intruso olvida que nació para fuelle; se mete en los dominios de la existencia moral, en plena competencia con el sensato cerebro, y comete, entonces, cuanta estupidez logre hacer….

»”En la familia, el corazón produce al enamorado: un tonto; en la sociedad, al héroe: otro tonto; en la literatura, al sentimental: otro tonto; en la filosofía, al melancólico: un tonto más…

»”Ridículo, miserable, profundo, es lo propio de las víctimas del corazón….

»”Poner término a este mal me parece un deber elemental de la ciencia. Se sabe que el origen del mal está ahí, palpitando, a la altura de la cuarta y la quinta costilla…

»”Sí, mi querido doctor. ¡Ya es hora de echar mano a los frenos de la fatigada cabalgadura de don Quijote, quien va paseando desastradamente la gesticulación huesuda de su entusiasmo caballeresco por entre el escarnio de las generaciones!

»”¡Ya es hora de que termine este espectáculo del caballero de la Mancha, eternamente bueno, pero eternamente estúpido!…

»El médico, que asistía extasiado a la extraña disertación del loco, reflexionó un momento y luego dijo:

»—Esté usted tranquilo, amigo mío; no piense más en eso; voy a extirparle el corazón… voy a curarlo.

De ahí que a este insólito cuento, que escribió en 1883 cuando tenía veinte años, el autor brasileño Raúl Pompeia le pusiera por título «El mal de Don Quijote». Curiosamente Pompeia mismo habría de fallecer doce años después, a escasos treinta y dos años de edad, en Río de Janeiro, donde había ocupado los cargos de director del Diario Oficial de la República y director de la Biblioteca Nacional.

Si bien sobra decir que al necio de este cuento de Pompeia no le convenía que ningún psiquiatra le extirpara el corazón, no está por demás señalar que sí le hubiera convenido conocer la verdad de los siguientes proverbios, escritos por el sabio Salomón, que aclaran que el corazón humano no es necesariamente ni tonto ni malo: «En el agua se refleja el rostro, y en el corazón se refleja la persona.» «El corazón entendido va tras el conocimiento; la boca de los necios se nutre de tonterías», ya que «en el corazón de los sabios mora la sabiduría, pero los necios ni siquiera la conocen.»

Raúl Pompeia, «El mal de Don Quijote», reproducido en Cuentos brasileños del siglo xix, trad. Elkin Obregón (Bogotá: Editorial Norma, 1992)

Luz del amor (Poema de Ángela Castillo)

Te he visto tan lejos ya…

Como una bola de recuerdos que atraviesa el horizonte del ocaso, dejándome el fulgor de lo vivido en la memoria.

Luego vienen las penumbras de la noche y me dejo ensoñar por los días venideros que ya están pintados con los colores del reencuentro.

Pero a veces me quedo sin fuerzas y se me cae el pensamiento al otro lado del horizonte, allá en la lejanía, para beber el último resplandor que dejaste en mi recuerdo…

Y, cuando al fin te alcanzo, dudo por un instante si eres halo del crepúsculo o destello del amanecer.

Luz del amor, sin mañana ni ayer, es tu presente en mi vida…

Ángela Castillo http://www.angelacastillo.com

UNA VEZ MÄS

UNA VEZ MÀS
Una vez más, te reitero mi amor por ti.
Una vez más, me siento afortunado de haberte encontrado, lo mejor que me aconteció
En los instantes vividos, siempre eternos en el presente
Una vez más, no tengas dudas de ti misma ni tampoco tengas dudas de mi
Una vez más, tengo fé en ti
Una vez mas, quiero compartir lo malo-lo que comúnmente llamamos malo- y, lo que creemos que es bueno.
Oscuridad y luz
Amor y egoísmo
Entrega y traición
Dominación y esclavitud
Poesia y realidad cruda
Cruda realidad y poesia
Castidad y lujuria
Odio y amor
Coraje y miedo
Una vez mas te digo que te amo

Kh

Cuando brille el sol

Yo no quiero que me des tu amor
ni una seria relación
no quiero robarte el corazón
yo no quiero que llores por mí
cuando no esté junto a ti
y ahora préstame atención
tan sólo quiero tu calor

Nena déjate arrastrar
esta noche nunca acabará
no tengas miedo a despertar
no me busques en el viejo bar
ni me sigas al andar
mis huellas el viento las borró
tan sólo quiero tu calor

Cuando brille el sol
te recordaré si no estás aquí
cuando brille el sol
olvídate de mí
cuando brille el sol
te recordaré si no estás aquí
cuando brille el sol
olvídate de mí

La guardia/cuando brille el sol