UNA ETAPA SUPERADA

Cuando en un día como en el de hoy en la Cataluña, histórico en la España de hoy, y en la del futuro, siempre imprevisible, se dice que es una etapa ya superada – por nuestro presidente en funciones hoy mismo- no sé que pensar si lo será para él y sus partidarios, o para los ciudadanos tan plurales.
Una vez más a los políticos les traiciona su discurso.
Más bien pienso que no ha hecho más que empezar.
En la del futuro espero que no reinen los jueces y fiscales- servidores de la ley imperante – sino los talentos creativos.
Karlosh

El OPIO de la cultura

Marina Iborra

¿LA CULTURA UN ESTUPEFACIENTE?

Algunos dicen que la cultura es un estupefaciente, – un opio- más amordecedor todavía que la religión. Que es peor envenenarse que envenenar, matarse que matar….

Para darme un poquito de luz traigo algunas palabras de Albert Camus en el discurso pronunciado al recibir el Premio Nobel de Literatura en 1958

“Personalmente, no puedo vivir sin mi arte. Pero jamás he puesto ese arte por encima de toda otra cosa. A mi ver, el arte no es una diversión solitaria. Es un medio de emocionar al mayor número de personas ofreciéndoles una imagen privilegiada de dolores y alegrías comunes. Por eso los verdaderos artistas no desdeñan nada; se obligan a comprender en vez de juzgar, y si han de tomar un partido en este mundo, este solo puede ser el de una sociedad en la que según la gran frase de Nietzsche, no ha de reinar el juez sino el creador, sea trabajador o intelectual”

MORBO


Nunca me gustaron mucho las manzanas pero aquel día decidí comerme una; en realidad quería tirarla por la ventana pero me pareció demasiado grande y pesada. De dar a alguien podía causarle un gran daño.

Decidí dar un mordisco y hacerla así más pequeña, y lo que quedase – el hueso y poco más – arrojarlo a alguien que pasase por la calle. Aquello tenía morbo y puse en acción lo que estaba pensando.

Me comí la manzana y apostado en la ventana de la habitación divise alguien que pasaba. Apunté y tiré. Al cabo de unos segundos no pude evitar la curiosidad de saber lo que había pasado y asomarme para ver. Y cuando lo hice vi que alguien miraba hacia arriba y quedé al descubierto.

Llamaron a la puerta y me escondí en la ducha del cuarto de baño con las cortinas corridas.

Me sentía mal después de lo que había hecho y más todavía por esconderme, me parecía una cobardia. Al fin, los golpes en la puerta cesaron.

Karlosh

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ENCUENTROS con Lucrecia

Gemas

Atrás, quedaban los mercaderes atrás en la encrucijada del camino,- un rato quedo en cual camino tomar-.

En ella-la E-se había detenido. Ahora, de nuevo sólo había lápices, estuches estilograficos translúcidos de colores; comenzando por el negro, de onís siempre presente y, amado en su vida.

Aquél primer ónice que adquirió a la salida de su primera estancia en el consultorio, paseando por la calle distraído. Aquél otro que vio en un escaparate de aspecto griego y plata vieja.

Ellos hacian vislumbrar las letras adornadas de piedras preciosas de las mejores naturales, en los últimos corales, de las penultimas esmeraldas, raras rodrocrositas, malaquitas y, el negro del onis, siempre ónice.


En los últimos días los había ajustado en sus dedos más delgados. Enmarcados en la plata más auténtica.


Atrás quedaban los mercaderes. Sólo manos compartidas en esas preciosas gemas.

Karlh

Onice griego

ENCUENTROS CON LUCRECIA

Un retrato robot

Pasados los años aquel encuentro con Lucrecia cobraba mayor sentido para él. Le dieron una pequeña cartilla que aún conservaba con el número de su historia clínica. En ella iba anotando con tinta cada una de sus visitas al centro de salud mental.

En el mostrador verificaban el día y la hora. Y luego pasaba a la salita de espera, para atender a su llamada.
El edificio era de ladrillo visto, que tanto le gustaba y, en el patio vigas de hierro pintadas de un color rojizo.

La primera vez Lucrecia leyó unas líneas no escritas por él, en las que alguien le hacía un retrato psicologico descriptivo de como era.

Ella se quedó perpleja, y le preguntó
-¿así eres?
Él no supo que contestar, solo dijo – no sé…
Y se echaron a reír.

La risa era la mejor respuesta para algunas personas que se ponen muy serias diciendo cómo eres, y utilizan un lenguaje muy estudiado.

Aquel fue un primer encuentro de muchos que vinieron después…

Ksrlosh

Humanoid robot

ASÍ

Con vela y remos

Así soy yo,
he descendido al infierno
y también he subido al cielo.
En la utilidad de otros
en la inutilidad
de mi mismo
Y así, quiero ser
más allá de los yo-es
del yo, mi, me, conmigo
No me interesa la letra
de las leyes, que mueren
y, esclavizan
En el cumplo y miento
no quiero estar
quiero transitar
las verdades de lo auténtico
Ese campo recorrerá mi carro
con vela y remos
Karlh